El otoño tiene ese toque cinematográfico que lo vuelve irresistible: colores cálidos, texturas rústicas y una luz suave que parece filtrarse a cámara lenta. Inspirándose en esa estética, surge esta propuesta de decoración para una ceremonia en tonos otoñales, con un enfoque silvestre, moderno y auténtico.
Un altar orgánico con diseño actual
Nada de simetrías rígidas ni estructuras tradicionales. El altar se construye con ramas naturales, follaje seco y flores en tonos tierra que se integran sin esfuerzo en el entorno.
El resultado es un diseño escultural, casi artístico, que respira naturaleza pero con una mirada contemporánea: formas libres, composiciones asimétricas y una vibra minimalista que evita el exceso.
La paleta: un otoño sofisticado
Adiós al naranja saturado. Este otoño apuesta por tonos más elegantes:
- terracota suave
- cobre claro
- marrones orgánicos
- verdes apagados
- un toque de burdeos profundo
La armonía cromática crea una atmósfera envolvente, moderna y con mucha personalidad.
