Una navidad más natural que nunca.

Este año muchos sentimos la misma necesidad: volver a lo simple, a lo real, a lo que tiene alma. Tal vez por eso la idea de una Navidad hecha con materiales totalmente naturales se ha convertido en más que una tendencia; es casi un suspiro colectivo, un deseo de reconectar.

En un mundo que va demasiado rápido, decorar con elementos de la naturaleza se siente como poner pausa. De pronto, lo que antes pasábamos por alto —una rama caída, una piña abierta por el frío, el aroma fresco del romero— se convierte en parte de nuestro hogar. Y no solo decora: nos abraza.

Deja un comentario